Cómo compara esta calculadora
Las dos opciones parten del mismo dinero y del mismo presupuesto mensual:
- Si compras, usas tus ahorros para la entrada y los gastos de compra, y cada mes pagas la hipoteca y los gastos de propietario. Al final tienes la vivienda (revalorizada) menos la deuda que quede y menos los gastos de venderla (estimamos un 3 %).
- Si alquilas, inviertes ese mismo dinero de la entrada y los gastos. Cada mes pagas el alquiler; si te sale más barato que comprar, inviertes la diferencia (y al revés: si comprar te sale más barato cada mes, quien compra invierte la diferencia).
El resultado depende mucho de cuántos años vivas en la casa: los gastos de compra (un 8–13 %) se pierden el primer día y tardan años en compensarse. Como regla general, comprar empieza a compensar a partir de los 5–8 años.
Lo que la calculadora no mide
- La seguridad de no depender del casero, o la flexibilidad de poder mudarte.
- El riesgo: la vivienda está concentrada en un solo activo y con deuda; la inversión diversificada puede caer a corto plazo.
- Ayudas y deducciones particulares (por ejemplo, avales para jóvenes o deducciones autonómicas por alquiler).
Nota: simulación con supuestos constantes, a modo orientativo. Los gastos de compra se calculan con el ITP general de tu comunidad (vivienda de segunda mano).