Qué miran los bancos
- Esfuerzo: la suma de todas tus cuotas (la nueva hipoteca más otros préstamos) no debería pasar del 30–35 % de tus ingresos netos.
- Financiación: prestan como máximo el 80 % del precio o del valor de tasación, el menor de los dos. Para segunda residencia, suele ser el 60–70 %.
- Ahorros: tienes que aportar el resto del precio y pagar los gastos (impuestos, notaría, registro, gestoría y tasación).
- Estabilidad: contrato indefinido, antigüedad en el empleo, historial sin impagos y edad (el préstamo suele tener que terminar antes de los 70–75 años).
Si no te llega para la entrada
Los jóvenes de hasta 35 años y las familias con menores a cargo pueden acceder a la línea de avales del ICO, que cubre hasta el 20 % del préstamo para que el banco financie hasta el 100 % del precio, con límites de renta y de patrimonio. Algunas comunidades autónomas tienen sus propios avales. Aun así, los gastos de la compra tendrás que pagarlos con ahorros.
Fuentes: Banco de España, Portal del Cliente Bancario (criterios de solvencia); Orden EHA/2899/2011 de transparencia bancaria. Cada banco aplica sus propios criterios: el resultado es una estimación.